domingo, 29 de enero de 2017

“Grupos de rock no quedan”

Entrevista publicada en el periódico El Parque, 1996, días posteriores al primer concierto de Kraken en Andes, Antioquia. Entrevista de Héctor Restrepo Rendón.

Conversamos con Elkin Ramírez, vocalista y director de Kraken.  Una charla que transcurrió en el parque Simón Bolívar de Andes, mientras anochecía fríamente y un dejo de tristeza vagaba en medio de la creciente oscuridad.  Arriba un firmamento gris y revoltoso.

Para empezar, recuérdanos esa primera grabación discográfica de Kraken.
Fue un sencillo llamado Todo hombre es una historia y Muere libre.  La casa disquera exigió la firma, el número telefónico y la cédula de mínimo 500 personas que se comprometían a comprar el sencillo una vez se prensara, para ellos igualmente asegurar la inversión de esa primera producción.

¿Para un grupo colombiano de rock, es hoy tan difícil empezar?
No, no… Es muy diferente.


¿Qué ha cambiado?
Ha cambiado todo.  La verdad es que grupos de rock no quedan.

¿Qué queda entonces?
Queda una gran tristeza de poder ver que muchas personas que se sentían rockeros vendieron sus principios a y los cambiaron simplemente porque el sistema pudo ante ellos.  Y el rock no es de sistemas, ni es de políticas, ni es de religiones.  El rock es como una convicción propia de libertad, de crecimiento, es un amor por la independencia.  Grupos de rock en Colombia no quedan.

¿Ha perdido calidad el público?
Yo pienso que el público no se puede generalizar.  Y lo que busca la gente ahora es menos pensar, más recibir.  Y entre más digerible y menos trabajo, menos inversión significa. La gente se admira de “músicos”  que graban elepés y venden por millones de copias, aún en el extranjero, pero que no los son.  Yo me asombro de músicos que de verdad lo son, y que ni siquiera les han dado la oportunidad de poder transmitir musical y artísticamente lo que ellos sienten, que debe ser de una manera leal a los principios de cada tendencia musical.  Yo me río cuando dicen “x o y” están triunfando y han vendido millones de copias, y de pronto ayer era bolerista, hoy canta vallenatos y mañana yo sé que cantará cualquier otra cosa.

¿Qué características especiales vio en el concierto de Kraken en Andes?  ¿Cómo le pareció el público?
No fue un concierto de rock, sino un evento social.  Se cumplió el objetivo, que era el de transmitir un mensaje de armonía, respeto, integración, a través de la música.  El de Andes es un público rockero. 

¿Creyó en algún momento que el concierto no se iba a realizar?
Siempre tuve fe, siempre.

¿Cuándo el grupo está en escena, siempre se entrega con tanta fuerza como en Andes?
Para nosotros así haya una persona se hace el concierto igual.  De una persona para arriba es ganancia.

¿Qué sigue para Kraken?
Muchas ciudades y eventos.  Una agenda que cumplir y objetivos muy claros, que es transmitir el mensaje de Kraken: El amor y el respeto por la integridad personal, por la humanidad y el cosmos, todo el universo y la medre tierra.  Está Manizales, Medellín, Cali, Pereira, Armenia, Bucaramanga, Cúcuta, Bogotá, Palmira, Quito, Guayaquil.

¿Tiene usted que quejarse de algún momento de su vida artística con Kraken?  Por ejemplo, cuando años atrás fue abucheado por el público.
Yo creo que eso ya pasó.  Eso no era un problema de Kraken, era un problema social que existía en la ciudad de Medellín y del que nosotros somos testigos.  Una época de violencia, de agresividad y que solamente se dio una vez, pero no era nada contra Kraken, sino que era la manifestación de una inconformidad constante, de una represión social que se dio por muchos años. Como hasta finales del 80 e inclusive a principios del 90, y aún todavía existe a un grato totalmente diferente, pero existe.  Yo pienso que no era nada contra Kraken.

¿Cúal fue el criterio para seleccionar los nuevos músicos que lo acompañaron en la banda?
Humildad, convicción, fe y disciplina.

Y talento también…
El talento es algo que una persona tiene dormida, pero si no tiene la disciplina, la convicción, la fe y la constancia, va a estar ahí dormido.  Basta descubrirlo, enfocarlo y darle un cauce positivo.

¿Cómo manejar la fama?
No olvidar que uno mientras esté sobre esta tierra es un ser humano común y corriente, así de sencillo…